lunes, 7 de octubre de 2013

EQUIPOS MÍTICOS : El Aranycsapat de Hungría de 1954


 

La historia del fútbol muchas veces es injusta y más sobre todo en un deporte tan competitivo como este donde a veces la estadística y el resultadismo prevalece sobre la estética y el juego vistoso, pero si pudieras preguntar a la mayoría de los aficionados al fútbol de más edad por algún equipo que nunca ganó nada pero que debiera haberlo hecho, la inmensa mayoría siempre te indicaría a la Selección Húngara de los años 50 del siglo pasado; donde una generación de oro tocó el cielo, si no en trofeos si en juego combinativo, audacia y virtuosismo táctico, dejando un recuerdo imborrable en la memoria colectiva de la gente.




En anteriores entradas hemos hablado del sistema WM, inventando por Chapman en los locos años veinte en el Arsenal, que revolucionó el futbol pues era el primer sistema de juego que buscaba evitar recibir goles más que marcarlos. Tres defensas marcadores, cuatro centrocampistas dispuestos en cuadrado mágico y tres puntas, conformaban este sistema que se impuso en la mayoría de equipos del mundo. El Aranycsapat (el equipo de oro en magiar) y su 4-2-4 o “estilo Danubio” fue el responsable que acabó definitivamente con la WM. En 1952 Hungría, país comunista en ese momento y donde solo existía por Ley el futbol amateur, se proclamaba Campeona de los Juegos Olímpicos, éste hecho sería el germen de uno de los mejores equipos de la historia.




Este equipo maravilló al mundo en la primera mitad del cincuenta, en una época convulsa, con una Europa deprimida y recuperándose de la Segunda Guerra Mundial, viendo que comenzaba la Guerra Fria entre el bloque comunista y el bloque capitalista. Este colectivo de jugadores implantó innovaciones tácticas que revolucionaron el mundo del fútbol. Fue inicialmente Béla Guttmann, por entonces técnico del MTK de Budapest, quien retrasó por primera vez al delantero centro al centro del campo creando superioridad numérica en la línea del medio del campo, así daba estabilidad defensiva y establecía de esta manera un 4-2-4 (olvidando así el habitual 3-2-2-3 de WM). Se puede considerar sin ningún género de dudas que Péter Palotás y Nándor Hidegkuti, fueron los primeros delanteros centro retrasados de la historia del fútbol europeo. El resultado de todo esto fue realmente espectacular, y el por entonces seleccionador Gustáv Sebes lo llevó a la práctica en la Selección húngara, muy influenciada por  el gobierno comunista de una Hungría que solo pretendía una utilización propagandística del deporte más famoso. La movilidad de los jugadores en el nuevo sistema volvió prácticamente locos a los defensas rivales, que sin la referencia clara de un delantero centro, que no sabían a quién marcar.




El asalto de Wembley. Inglaterra 3 - Hungria 6

Tras la victoria magiar en los Juegos olímpicos del 52, los ingleses les invitaron a jugar un partido en Wembley para demostrar su superioridad ante el campeón amateur. Poco conocían los ingleses del juego húngaro ni de sus jugadores. No les hacía falta, ellos habían inventado el fútbol y nunca habían perdido en Inglaterra frente a un equipo no británico. El 25 de noviembre de 1953 se disputó en Wembley uno de los partidos más recordados de la historia. La descarada selección húngara humilló a Inglaterra por 3-6. En Inglaterra nunca nadie había visto un juego como aquel. Hasta los números de los jugadores engañaron a los ingleses.

Acostumbrados a marcar al hombre, y desconociendo a los húngaros, equivocaron las marcas creando el desconcierto en la zaga. Así el central inglés Harry Johnston marcó al número 9 húngaro Nándor Hidegkuti, sin saber que era centrocampista y no el delantero centro. Dejaron sin marcar al 8 y al 10, pensando que eran los interiores en lugar de los dos delanteros centro, nada menos que Puskas y Kocsis. El novedoso sistema de juego, el desconcierto en las marcas y la habilidad de los húngaros provocó la mayor debacle del fútbol Inglés.


Tras el partido, sir Bobby Robson declaró: "Vimos un sistema de juego, un estilo de juego que no había sido visto antes. Ninguno de esos jugadores significaba nada para nosotros, no conocíamos nada acerca de Puskas. Todos esos fantásticos jugadores eran hombres provenientes de Marte para nosotros. Ellos vinieron a Inglaterra, donde nunca los ingleses fueron derrotados, debía haber sido un 3-0, 4-0 puede que un 5-0 a la selección de un pequeño país que estaba empezando en el fútbol europeo. Ellos llamaban a Puskas “el Comandante Galopador” porque estaba en el ejército. ¿Cómo podía este chico que estaba haciendo el servicio militar en el ejército húngaro venir a Wembley y derrotarnos? Pero la forma como jugó, su brillante técnica y su pericia. Nuestra WM fue destruida en 90 minutos de juego. El partido tuvo un profundo efecto, no sólo en mí, si no en todos nosotros. Sólo con este partido cambió nuestra forma de pensar. Pensábamos que íbamos a arrollarlos, Inglaterra en Wembley, nosotros los maestros y ellos los alumnos, fue justo al contrario."

Por cierto, el tercer gol de Hungría, obra de Puskas es suno de los mejores goles de la historia del fútbol. Es impresionante el recorte que hace en el área pequeña antes de fusilar al portero. Según las estadísticas, los húngaros tiraron 35 veces a puerta por 5 los ingleses. 

Al acabar Wembley en pie ovacionó a los húngaros. Posteriormente hubo otro amistoso en Budapest donde Inglaterra volvió a caer 7 a 1 siendo la goleada más abultada por parte de los ingleses durante muchos años.





El milagro de Berna. Hungría 2 - República Federal Alemana 3

Tras 4 años sin derrotas, escandalosas goleadas, y títulos internacionales, el equipo llegó como gran esperanza al Mundial de Suiza en 1954 pero una serie de circunstancias complicadas evitó el reinado absoluto. Europa estaba rendida ante el equipo húngaro y el Mundial de 1954 parecía tener dueño de antemano, pero Alemania, se cruzó en su destino con el “Milagro de Berna”. La propia fase final fue de ‘rosas’ goleando a todos los equipos que se cruzaban en su camino hasta semifinales, donde les esperaba la actual campeona Uruguay que perdió en la prorroga con dos goles de Sczibor. Hungría llegó a la final y tenía todo de su lado pero Alemania a pesar de que a los 8 minutos los húngaros ya ganaban por dos goles, igualó la contienda con tesón, defensa, y en sólo 10 minutos metió también dos goles, consiguiendo el gol de la victoria a seis minutos para el final. Una derrota en la que las lesiones (se dice que Puskas jugó el Mundial lesionado de su tobillo), la copiosa lluvia en la segunda parte en el empapado estadio Wankdorf de Berna, la mala suerte dicen otros, pero sobre todos la fortaleza mental, física del conjunto alemán y la presión en el juego magiar asestaron aquel duro golpe al fútbol mágico de los húngaros.

Por parte de Hungría quedó pérdida la oportunidad de ganar el Mundial y se acabó la racha de los 33 partidos invicto que llevaba hasta la fecha. Luego del partido quedó registrada la frase del capitán húngaro Ferenc Puskás como muestra de la frustración por la inesperada derrota:"Fuimos los campeones morales."
Como curiosidad de esa final se dice que los húngaros estuvieron toda la segunda parte resbalándose mientras que los botines diseñados por Adi Dassler (precursor de la marca ADIDAS) para la Manschaft permitieron que los alemanes se resbalaran menos en el segundo tiempo, ya que no eran hechos en madera como los húngaros.



Este equipo de oro desgraciadamente con el devenir político de su país en 1956 y la invasión de Hungria por parte de la Unión Sovietica hizo desintegrarse el equipo y parte de ellos emigrara precipitadamente a otros países (con la conveniente expulsión de la Selección Nacional), entre estos la mayoría recaló en Italia y España viniendo jugadores de la talla de Puskas al Real Madrid, Sczibor o un jovencísimo Kubala al Futbol Club Barcelona, y RCD Español.




Huguitooth

2 comentarios:

  1. Te escribo desde El Quincenal de Hungria (http://www.quincenal.hu), una publicacion digital en espanol sobre asuntos hungaros hecha en Budapest. Nos gustaria publicar este articulo y contar para ello con tu correspondiente autorizacion.

    Desde ya, muchas gracias,

    Sebastian Santos
    editor
    El Quincenal de Hungria
    http://www.quincenal.hu
    quincenal@quincenal.hu

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  2. Me ha impactado muchisimo este articulo. Enhorabuena y mucha suerte con esta pagina

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